SE MARCHA VENUS, SE ABRE UNA VENTANA
En el caso poco probable de que alguna vez pasee por los jardines del Palacio Pávlovsk de San Petersburgo, me aprestaré a buscar una escultura de bronce que representa a Venus sujetando frente a sí la falda de su liviana túnica. Si este improbable encuentro se produjera, surgiría una curiosa sensación de familiaridad por mi parte, porque esta diosa de bronce me ha acompañado durante años (no puedo precisar cuántos: cinco, seis tal vez) como imagen de cabecera de este blog. O tal vez no. He buscado fotografías de la escultura tal cual es, de cuerpo entero, y no se corresponde con la imagen tan querida para mí y que atesoraré en la memoria para siempre, porque esta última se debe a la personal visión de una fotógrafa que firma como Ozaytseva y que comparte generosamente sus creaciones en Internet. Ella eligió la perspectiva y el encuadre; ella fue quien dotó a la fotografía del color azul que convierte a la diosa y a los árboles del fondo en criaturas de excepción. Solo me queda dar las gracias a tan desinteresada artista y decir adiós a Venus, que ha cumplido su misión en este espacio.
Viene a sustituirla la maravillosa Ventana pintada en 1986 por Isabel Quintanilla, con sus delicados colores y su sublimación de lo cotidiano. Soy amante de ventanas, balcones y cristaleras, esos benéficos puentes que nos conectan con el mundo exterior mientras estamos resguardados. Me ha parecido por ello oportuno abrir una en este espacio en el que paso tantas horas cobijada y a solas. Quizá parezca un salto grande (de la escultura y la fotografía a la pintura, del gesto majestuoso de Venus a la sencillez de Quintanilla), pero en realidad no lo es tanto. Al fin y al cabo, esta ventana flanqueada de flores se abre a un espacio poblado de árboles. Era casi inevitable: los más hermosos lugares que habitan mi imaginación con frecuencia tienen vistas a un jardín.


Echaremos de menos a Venus pero damos la bienvenida a las ventanas de Quintanilla. Siempre pienso que así de floridas están tus propias ventanas.
ResponderEliminarMe encanta el cambio. El cuadro es maravilloso y llena el blog de luz y alegría primaveral. Y no sé si has elegido el cuadro precisamente por las prímulas que significan renovación y renacimiento. Que dure mucho el cuadro porque eso querrá decir que sigues alegrándonos la vida con tu blog.
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